
Que difícil se me hace conjugarte en mi vida a pocas horas de recordar el momento eterno en que te vi.
Este puede ser un paso en falso si no dejo de pensarte. Y es que se me hace difícil asimilar tu rostro cuasi perfecto y no poder dejar de mirarte aunque no estés.
… Pero te pienso. ¡Que difícil no hacerlo! Y vuelvo a mirarte colgando los ojos, estando sin estar presente, hablando sólo para ti, sonriendo sólo para regalarte mis mejillas que te divierten, bailando sólo porque también te gusta hacerlo.
Y pensé en mirarte y marcharme melancólica como para no perder la costumbre de las noches, y ésta era mejor porque llovía. Planeé mirarte por última vez y terminar lo que no había empezado. Que difícil había sido sólo pensarlo, que triste haberlo pensado.
… que bueno que no haya sucedido como lo imaginé. Que bueno es que te guste bailar. Que bueno es que hayas extendido tu mano para enseñarme pasitos nuevos y no bailar sola (al menos por unos días, meses, ¿años?). Que alegría desvelarme con tus pasos sincrónicos a los míos y reír con tu sonrisa.
Este puede ser un paso en falso si no dejo de pensarte. Y es que se me hace difícil asimilar tu rostro cuasi perfecto y no poder dejar de mirarte aunque no estés.
… Pero te pienso. ¡Que difícil no hacerlo! Y vuelvo a mirarte colgando los ojos, estando sin estar presente, hablando sólo para ti, sonriendo sólo para regalarte mis mejillas que te divierten, bailando sólo porque también te gusta hacerlo.
Y pensé en mirarte y marcharme melancólica como para no perder la costumbre de las noches, y ésta era mejor porque llovía. Planeé mirarte por última vez y terminar lo que no había empezado. Que difícil había sido sólo pensarlo, que triste haberlo pensado.
… que bueno que no haya sucedido como lo imaginé. Que bueno es que te guste bailar. Que bueno es que hayas extendido tu mano para enseñarme pasitos nuevos y no bailar sola (al menos por unos días, meses, ¿años?). Que alegría desvelarme con tus pasos sincrónicos a los míos y reír con tu sonrisa.
Que miedo tocar tus manos, que miedo no saber bailar en ese instante y olvidarme de que lo sabía. Que miedo mirarte tanto tiempo y acostumbrarme a tus iris en oscuridad...
Sí, sigo bailando porque tu música parece ser la mía. Sigo bailando porque quiero que veas y analices mis pasos con paciencia. Sigo bailando como pretexto de poder tocar tus manos. ¿Bailarás conmigo, o es difícil?