jueves, 31 de marzo de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
EN SILENCIO
Desprovista de palabras voy a tu lado. El auto sigue su curso filtrando el viento por las ventanas despeinándome por completo, pero ninguno de los dos se inmuta por ello y seguimos inmóviles en los asientos traseros sin decir algo.
Tu autocensura al hablar ha creado un momento complicado. Mi gesto neutro solo empeora las cosas. No me miras, yo tampoco…
La comunicación es nula ahora. Tu silencio y el mío son uno solo envuelto de amarguras y resentimientos. Es verano. El sol no perdona ni yo a él, pero pega con fuerza. El camino es más largo aún, y no dices nada, yo tampoco…
La autopista es interminable. Parecemos dos desconocidos viajando por algún lugar que nunca vimos, sin intención de conocernos. Mis ojos están nadando en el mar oculto por inmesas lunas oscuras. Tú tampoco me miras…
Allí vamos. He muerto tantas veces por contar los poros de tu piel y ahora que tu brazo rosa con el mío, estás callado, sereno y sé que molesto. Pero no me lo dices y yo tampoco…
El escenario no cambia. Tu mirada va en dirección opuesta a la mía, mis ojos húmedos acarician calles a través de las ventanas, sin mirarte. Tú mirada también parece improvisada y mueves una pierna al compás de una canción que no me interesa. No nos miramos.
En silencio. En silencio he creado tantas noches tu espectro para no extrañarte en demasía. Y ahora que estás aquí, el silencio nos atrapa entre sus brazos confusos llenos de fuego.
Un reloj marca las dos de la tarde, es el fin del trayecto. Te vas, me voy y no decimos nada.
Tu autocensura al hablar ha creado un momento complicado. Mi gesto neutro solo empeora las cosas. No me miras, yo tampoco…
La comunicación es nula ahora. Tu silencio y el mío son uno solo envuelto de amarguras y resentimientos. Es verano. El sol no perdona ni yo a él, pero pega con fuerza. El camino es más largo aún, y no dices nada, yo tampoco…
La autopista es interminable. Parecemos dos desconocidos viajando por algún lugar que nunca vimos, sin intención de conocernos. Mis ojos están nadando en el mar oculto por inmesas lunas oscuras. Tú tampoco me miras…
Allí vamos. He muerto tantas veces por contar los poros de tu piel y ahora que tu brazo rosa con el mío, estás callado, sereno y sé que molesto. Pero no me lo dices y yo tampoco…
El escenario no cambia. Tu mirada va en dirección opuesta a la mía, mis ojos húmedos acarician calles a través de las ventanas, sin mirarte. Tú mirada también parece improvisada y mueves una pierna al compás de una canción que no me interesa. No nos miramos.
En silencio. En silencio he creado tantas noches tu espectro para no extrañarte en demasía. Y ahora que estás aquí, el silencio nos atrapa entre sus brazos confusos llenos de fuego.
Un reloj marca las dos de la tarde, es el fin del trayecto. Te vas, me voy y no decimos nada.
viernes, 21 de enero de 2011
Cinco momentos calificados
a) Recuerdo la música, los tragos y a los colegas vacilándose aquella noche del 1 de octubre. El casino Atlantic de Miraflores nos recibía. A mí por primera vez. Recuerdo el wisky, el vino y el pisco sour. Bailé, tomé y hasta el momento ando en proceso derecobrar más recuerdos.
b) Ya había caído la noche. Salía del trabajo y me sorprendióverlo caminando por la acera derecha, solo, despacio, como examinando cada uno de sus pasos. Quise correr con él a la playa y no puso impedimento alguno para hacerlo.
c) Terminé mi rutina de baile esa tarde del 15 de agosto de 2007. En medio de la gente alarmada llegué a casa. El fuertemovimiento terminó por destruír las botellas de vino que gurdaba en mi pequeño bar.
d) Mi jefa, una mujer serena y carismática terminó por reventar mi celular y de paso mi oído mientras me llamaba la atención por un anota errónea que redacté. En mi afán de excusarme, culpé a la corresponsal, que no dudó en regresarme la culpa. Claudia, otra de las redactoras intervino en la discusión a salvarme de esta.
e) Ser mesera a los 14 me entusiasmaba demasiado. Sería mi primertrabajo. Estaba lista, sabía que lo haría bien. "No te falta nadaen casa, no tienes por qué trabar", me dijo mi padre y dio porteminada la conversación.
b) Ya había caído la noche. Salía del trabajo y me sorprendióverlo caminando por la acera derecha, solo, despacio, como examinando cada uno de sus pasos. Quise correr con él a la playa y no puso impedimento alguno para hacerlo.
c) Terminé mi rutina de baile esa tarde del 15 de agosto de 2007. En medio de la gente alarmada llegué a casa. El fuertemovimiento terminó por destruír las botellas de vino que gurdaba en mi pequeño bar.
d) Mi jefa, una mujer serena y carismática terminó por reventar mi celular y de paso mi oído mientras me llamaba la atención por un anota errónea que redacté. En mi afán de excusarme, culpé a la corresponsal, que no dudó en regresarme la culpa. Claudia, otra de las redactoras intervino en la discusión a salvarme de esta.
e) Ser mesera a los 14 me entusiasmaba demasiado. Sería mi primertrabajo. Estaba lista, sabía que lo haría bien. "No te falta nadaen casa, no tienes por qué trabar", me dijo mi padre y dio porteminada la conversación.
lunes, 17 de enero de 2011
CITAS QUE NO DIJE EN EL BAILE

Yo me perdí en tu cuerpo, en tu forma de bailar: “Usted se mueve a mi compás”, le dije sin hablar para no sonrojarme esa noche en la que por primera vez tocó mis manos y yo las suyas.
Sus movimientos eran lentos y delicados. En tanto yo, me perdí en el tiempo danzando de sus manos que rosaban mi cintura: “No me sueltes, que llevamos media hora sin perder el paso”, le advertí con los ojos para que no me oyera ni descubriera el interés de robarme su mirada durante todo el baile.
Su rostro jugaba a conversar con el mío. Muy cerca. Quise asesinar esos milímitros de espacio vacío que nos separaban: “No te vayas y bailemos toda la noche que me estremece el aire enigmático que emerge de nuestros cuerpos”, le propuse sin palabras para que no descubriera mi ganas locas de no abandornar la pista, de no alejarme de sus manos, de su aliento, de seguir bailando con él.
jueves, 16 de diciembre de 2010
domingo, 7 de noviembre de 2010
Tiempo

A veces quiero pensar que no existe, pero ahí está, como dándome palmaditas en el hombro, a veces como riéndose de mí y de mis pesares. Quiero alejarme un minuto de él, pero otra vez lo menciono sin querer. Me vuelvo, pero lo puedo encontrar , y no es cuestión de tiempo, porque es del tiempo de quien me quiero olvidar.
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