viernes, 15 de mayo de 2009

¿TE ARREPENTIRÁS?

Ahora tengo miedo, miedo de haber hallado tus ojos cuando quizá no debí encontrarlos.
Tengo dudas, dudas de tu silencio y tu mirada perdida que se mecen a mi lado.
Tengo lágrimas, esas que brotan acompañando al corazón en su danza triste.
Tengo cigarrillos, de esos que dibujan tu nombre y un cenicero que espera tus dedos.

El tiempo ya no cuenta, las palabras reloj, horas, días, semanas no desempeñan su rol categórico; y te apuesto- porque te gusta apostar- que lo minutos ignoran el por qué de su existencia entre nosotros.
… ¿te arrepentirás de eso?

La pregunta vacila a cada paso, como bailando su coreografía muy bien estructurada.
Hay un hecatombe de sueños que quiere surgir, no lo dejes crecer, no lo dejes.
Es suficiente la pregunta principal para hacerme caer. Sostenme, no dejes que caiga.
No sueltes mi mano que aún tengo miedo, y la duda latente juega en mi cerebro.

… ¿te arrepentirás de esto?

Mi propuesta es que camines conmigo, no sólo lunes y miércoles, inventémosle más días a la semana y conquistemos las horas.
Te incito a conocerme, a conocerte, a abolir los miedos, a mirarte de noche, a conversar de madrugada.
Te propongo viajar cada feriado extenso, saturado de estrés, plagado de añoranza, y con ansias de dejar todo y llevar nada.

El tiempo ya no cuenta, camina y no te vuelvas, que abril no es un simple mes.
Camina y no temas, pero cree en ti, cree en mí y no te arrepientas que el final llegará y lo veremos pasar.

domingo, 10 de mayo de 2009

SONREÍR AL FINAL

Créame un poema. Créame una historia donde se haga realidad; triste; porque de lo contrario no sería real. Inventa una novela donde pueda ser feliz al final y seguiré el guión con la esperanza de verme sonreír.

No analices el desenlace, sólo has que bailen tus dedos con mi rostro en tu mente, sólo descríbela aunque duela porque estoy ansiosa de protagonizarla y temerosa del devenir, preparo el corazón a ser inmune al dolor…no lo conseguiré. Pero no te detengas, parte de la historia la tienes hecha y me agrada…

Llévame a donde quieras, caminaré a tientas te lo prometo, pero no olvides que quiero sonreír al final de este cuento.

viernes, 24 de abril de 2009

DICEN

Dicen que lo que empieza rápido termina al mismo tiempo. Dicen que los pasos de prisa se dan sin ver las vallas del camino. También dicen que el inicio de algo nuevo es la destrucción de lo pasado más preciado tal vez. Tu camino, el mío, aun van zigzag…

Dicen que me gustas, dice que te gusto a pesar del tiempo que no percibimos. Cómo fiarme de tus ojos, cómo explicarte que mi silencio dice mucho y no dice nada. Tu silencio no incomoda y el mío aun no lo entiendes.

Dicen que uno, dos o tres meses es poco tiempo para olvidar y cambiar de vida. Un año es mucho tiempo para que se lo lleve el viento y mis escritos. Cómo lo puedes hacer tú, cómo puedes cambiar en un día de rostro, de labios, de piel por otra misma serie…

Dicen mucho las miradas, pero cuentan más las actitudes. Cómo puedes seguir con la historia y mantener este desenlace. Cómo puedes rodar esta película sólo en tu mente y en la mía, sin espectadores, sin testigos, sin admiraciones o críticas. Yo no quiero esconderme tras el camarín de la mentira, yo no quiero ser alguien que no lo soy y serlo por minutos o a escondidas para ti, yo no quiero ocultarme como lo hago del sol.

También dicen que las mentiras tienen poco tiempo de vida, que si se cae, se cae el trama de una historia, y que si se termina algo, algo se muere, y si algo se muere es porque algo había nacido, y si algo había nacido, es porque alguien lo creó…

… Quién creó entonces las horas de madrugada con tu voz, quién inventó el tiempo al compás de tu respiración perdida en la oscuridad, quién puede cambiar las noches en las mejores noches…

… Quién creó las noches donde se puede caminar de tu mano, quien creó tu historia, la mía y las juntó, quién permite los abrazos nerviosos no permitidos, quién pudo sentir el rubor en el rostro cuando las palabras bonitas flotan al costado y el silencio que no comprendes invade…

… Quién dijo que las horas pasen sin permiso cuando estoy contigo, quién dijo que no existe motivo para caminar abrazados, quién dijo que sin los hay…

… Quién dijo que se puede querer sin conocer, quién dijo que no…
Dicen que fuiste tú, dicen que fui yo. Dicen que ya no puedo más…

jueves, 9 de abril de 2009

PREFIERO EL INVIERNO

Prefiero los tonos inviernos y las actitudes con frío. Quiero un camino húmedo y caminar abstraída con la mirada en la neblina.

Salir sin tener que fruncir el seño mientras inhalo el cálido oxígeno que quedó del día. Prefiero salir abrazándome con el viento acariciándome, salir cuando salgas y crear la casualidad del encuentro…

Quiero caminar contigo o conmigo y mi orgía, pero caminar mientras llegue el frío a mis huesos. Si usted piensa que soy cruel al ver los tristes rostros en invierno transitar. No tergiverse mi sonrisa, ellos no reconocen la poesía que emiten los días fríos.

Prefiero el invierno que te toca como a mí. Los días pueden confundirse con la noche y la neblina se ríe de las extrañas miradas y de los guiños que le envío yo. Y es que el invierno abraza a la noche y al día, y la estación se convierte en amor.

Quiero caminar contigo y contar mis pasos si no estás. Es preferible que te agrade el invierno y quedarme contigo, a salir sin ti, con el frío encima con un camino húmedo como el de hoy.

viernes, 6 de febrero de 2009

FERNANDO HIDALGO IBARRA.

Yo redactaba una nota triste. Yo escribía pensando en la crueldad de la vida y la injusticia que les toca vivir a algunos tratando de hacer el seudo bien, con uniformes y posturas estrictas. Yo anotaba los datos de las personas fallecidas en ese operativo, en ese estúpido operativo. Yo buscaba referencias de los dos caídos en el duro enfrentamiento, donde tenían todas las de perder. Yo seguí la noticia casi cuatro días sin saber los nombres de los protagonistas de esta historia de horror.

Yo leía todas las notas buscando algo que quizá presentía. Yo indagaba los nombres de los fallecidos por inercia. Yo buscaba algo que no quería encontrar. Yo hallé el nombre de los dos policías muertos… Y encontré tu nombre, Fernando…

No quise escribir más porque le dolor entumecieron mis dedos. Porque los recuerdos se me vinieron por montones. No quise escribir más porque sabía que eras tú desde un principio. No pude escribir porque mis manos fueron directo a mi rostros a tratar de contener el llanto y la desesperación de no poder hacer nada. No puede ni quise escribir, porque tu rostro se plasmó en mi mente, y la mirada la tenía fija en ti.

Te busqué en los reportajes de televisión, como última alternativa a mi esperanza. Para así creer lo que estaba sucediendo viéndote por última vez… Ahí estabas, con tu uniforme, como nunca te había visto, como nunca te hubiese imaginado.

Ahora escribo, ahora te escribo. No era tu hora pienso yo, un balazo no podía arruinarte los sueños. Pienso igual que tu familia, ¡lo sé!

Hubiese preferido que seas un personaje ignoto de mis redacciones, uno más; pero te encontré y ahora no te veré más.

Hasta pronto Fernando, descansa en paz…

domingo, 25 de enero de 2009

NO PUEDES VIVIR ASÍ

Si alguna vez vuelo a verte, verás que sigo con la sonrisa continua. Te diré que aun te quiero. Mis ojos no mienten, porque hay sangre tuya también y lo sabes. No puedes vivir con tanto veneno, no puedes estar dando pasos de coraje, de competencia, paso con ira e inseguridad. No se puede vivir por vivir. No se puede mentir sin sufrir, no puedes no quererme con los recuerdos encima.

Sigo esperándote. Estamos intactas dentro de un cuadro que escéptico aguara el día en que miremos nuestros ojos. No hay premura, no te asustes, pero si hay añoranzas. Sé que es inminente mi esperanza, lo duro es ser consciente que ese día tú no lo esperas como yo.

Tus ojos también han cambiado, y tu rostro lo recuerdo marcado de rubor caliente. Cambia de versión, no trates de dañar mi figura si lo hiciste más de una vez. Soy de las personas que lloran mucho, pero de las que ríen más. Ten cuidado con lo que insinúas, porque me conoces bien, y no puedes auto engañarte con sangre fría.

No minetas acerca de mis ojos, no desacredites mi sonrisa ni mis gestos que es lo que tengo para representarme a primera instancia. Si no deseas verme, recuérdame sin rencor, sin rubor de amargura, porque no se puede vivir así.

domingo, 30 de noviembre de 2008

MIEDO

Tengo miedo del terror que ya no se oculta. Cada día mueren más inocentes y otros que no lo son, pero mueren. Los días pasan con temor y yo no quiero que transcurran. Te quiero a mi lado siempre. Siento ser muy egoísta, no cuides a nadie, cuídate tú. No seas valiente porque la cobarde soy yo, y estoy asustada.

¿Qué es lo que hacen los grandes integrantes de nuestro país por ti, por los otros?, ¿cómo te cuidan para que sigas cuidándonos?
La injusticia avanza y tú te haces más valiente mientras yo voy mordiéndome los labios y quemando el cerebro.

Tengo miedo de tu lugar incierto porque no respiraremos el mismo aire. Tu lugar es allá, será ese, no lo sé, no lo sabes. Ahí vas, ahí van ellos sin problemas, sin temores porque otros como tu dan al cara y el cuerpo.